Junto a un puñado de amigos y seres queridos, el popular y querido «Chirimino» Mamani, celebró un año más de vida en el corazón del barrio Esmeralda. La emoción corrió a raudales en el homenaje recibido por este verdadero personaje que marcó una época defendiendo como lateral derecho los colores de la selección de Arica y dirigiendo la inagotable cantera esmeraldina.

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Su pasión por el fútbol; su espíritu formador y su inagotable sentido del humor, le otorgan a “Chirimino” Mamani un lugar de privilegio en la élite del balompié local. En otras palabras, su legado traspasa los límites del campo de juego, y se nutre del respeto y admiración que jugadores, entrenadores y dirigentes sienten por este genuino hombre de fútbol.

Con mascarilla y abundante alcohol gel en sus manos, “Chirimino” dijo que el homenaje del pueblo esmeraldino “es lo máximo, lo máximo. Qué más puedo decir; estoy muy emocionado; no esperaba esto. Para mi Esmeralda es mi segundo hogar, por eso estoy muy emocionado, y no creo merecer tanto”.

Un verdadero guía

“Él nos guio a todos los que estamos acá; a Carlos Butrón, a Tito Cuevas y a muchas otras generaciones. Siendo autodidacta, nos enseñó lo que era el fútbol, y nos guio por el camino del deporte que es lo mejor”, confesó el “indio” Julio Gutiérrez, esmeraldino de tomo y lomo.
“Empecé a jugar fútbol con él, cuando tenía nueve años, y me hice esmeraldino hasta el día de hoy. Por su carisma Chirimino es una persona única para el deporte ariqueño. Estoy seguro que Dios lo va a cuidar porque gente como él no debe irse”, dijo Carlitos Butrón, irreverente puntero izquierdo que de Atlético Esmeralda saltó al fútbol profesional boliviano.

El maestro

“En la pandemia, como club, nos hemos dejado de apoyar a las ollas comunes, y cómo no íbamos a venir al cumpleaños del maestro del club, teníamos que estar con él”, señaló el jugador y entrenador de Atlético Esmeralda, Erick Donaire.

“Nosotros le debemos todo a mi papito, y es muy importante el legado que ha dejado en este hermoso club. Mi papá es un personaje especial, que siempre resaltó las características más positivas de los jugadores que le tocó dirigir”, dijo Kenny Mamani Camacho, hijo de tigre y destacado entrenador de las fuerzas básicas del club San Marcos de Arica.