Junaeb y Conadi inician segunda versión de la escuela de verano indígena “Aymara Chuyma”
Del 19 de enero hasta el 6 de febrero, niñas y niños de 4 a 10 años podrán aprender lengua aymara, bailes y cocina andina, entre otras diversas actividades que incluyen salidas a sitios patrimoniales.

Este año, la segunda versión de Aymara Chuyma (corazón aymara), recibió a 35 niñas y niños de 4 a 10 años para desarrollar actividades lúdicas y artísticas que relevan la enseñanza de esta cultura.
Esta iniciativa es inédita a nivel país, puesto que surge gracias al convenio de colaboración regional de Arica y Parinacota entre Junaeb y Conadi, cuya primera versión se llevó a cabo el 2025 con tanto éxito, que este año se ejecutó nuevamente, ampliando el cupo para niñas y niños y aumentando el rango etario de participación.
“Con esta Escuela Abierta que financia Junaeb y ejecuta Conadi, apoyamos el fortalecimiento de la cultura aymara. Agradecemos a la Escuela Rómulo Peña Maturana que este año también nos abrió sus puertas para desarrollar esta iniciativa, donde recibimos a las niñas y niños, quienes junto a las tías educadoras, pueden aprender un poco más sobre sus tradiciones y ancestralidad”, explicó la directora regional (s) de Junaeb, Cristina Cifuentes.
Esta escuela abierta de verano ofrece un espacio lúdico de aprendizaje con sello educativo intercultural a niñas y niños, favoreciendo la recreación como un derecho, la promoción de la vida saludable y la sana convivencia entre ellas y ellos, permitiendo a madres y padres la conciliación de la vida familiar y laboral en el periodo de verano.
“Esta Escuela Abierta nos está permitiendo revitalizar la cultura indígena andina, especialmente la aymara, a través de procesos de enseñanza y aprendizaje que son lúdicos en espacios de respeto y formativos, pero sobre todo, en espacios seguros”, indicó el director regional de Conadi, Raphael Cantillana.
Lengua aymara, bailes tradicionales, salidas a terreno para conocer lugares patrimoniales, actividades recreativas interculturales y cocina andina, son parte de la programación de Aymara Chuyma, además del desayuno y almuerzo que otorga Junaeb.
Para Nicole Apata, apoderada de esta Escuela Abierta, esta experiencia ha sido muy enriquecedora, “Mi hijo ha aprendido harto, le ha servido para compartir con sus compañeros, conocer más de esta cultura y complementar lo que ya sabía en la lengua, porque sabía un poco de aymara, pero ahora conoce más palabras y le da más valor a lo que sabe. Nosotros pertenecemos al pueblo de Saxamar y lo más importante de participar es que así no se aburre en la casa, también agradecemos a las tías que atienden a nuestros niños con tanto cariño”.



