Internas del Centro Penitenciario Femenino de Arica avanzan con éxito en programa de rehabilitación
El Centro funciona al interior del Centro Penitenciario Femenino de Arica, gracias al Convenio entre Gendarmería y SENDA

Una jornada esperanzadora vivieron 4 usuarias del Centro de Tratamiento “En busca de un nuevo camino”, que funciona al interior del Centro Penitenciario Femenino de Arica, quienes culminaron su fase de adaptación terapéutico y pasaron a la fase de tratamiento y 1 usuaria quien egresó de su etapa de tratamiento, siendo fundamental su compromiso, responsabilidad, valentía y disciplina por querer cambiar, que se requiere para desarrollar el proceso impulsado por el equipo integrado por funcionarios y funcionarias de Gendarmería y SENDA y con ello, en el paso del tiempo que las personas privadas de libertad puedan lograr tener una vida distinta, más sana, tranquila y digna.
Respecto al cambio de fase, el Alcaide (s) del Centro Penitenciario Femenino de Arica, Teniente Coronel Víctor Briceño Guiñez, resaltó “la valentía de las personas privadas de libertad que decidieron voluntariamente ingresar al Centro, ya que es un gran paso y con ello, ser parte de este proceso, como también destacó a quienes han avanzado, y con eso, han reflejado el compromiso consigo mismas, su fortaleza y la determinación de querer cambiar y darle un rumbo diferente a sus vidas, lo que implica reconocer sus habilidades positivas y llegar a confiar en ellas mismas, creer que las metas que se propongan pueden alcanzarlas, en la medida que confían en ellas mismas”.
El oficial agregó que en este trabajo colaborativo que se realiza con SENDA, a quienes agradeció por su permanente apoyo, ha sido fundamental el equipo de trabajo multidisciplinario del Centro “En busca de un nuevo camino”, quienes de manera profesional, continua y permanente, han orientado y desarrollado cada proceso de intervención integral que han vivido cada persona privada de libertad, que decidió voluntariamente iniciar este nuevo camino para su vida.
La ceremonia permitió reconocer el coraje que ha tenido cada una de las personas privadas de libertad, quienes voluntariamente han decidido desde el amor propio, el compromiso y el esfuerzo, darse una oportunidad para cambiar e iniciar el proceso, permitiéndose dar el primer paso, avanzar en este nuevo camino diferente a lo que han vivido antes de llegar a este recinto penal. Hoy queremos reconocer su coraje. Porque decidir rehabilitarse en un contexto de encierro no es sencillo; implica valentía, implica disciplina y, sobre todo, implica volver a creer en ustedes mismas.
El tratamiento voluntario es un acto profundamente consciente. No nace de la obligación, sino del deseo real de mirarse, enfrentar la historia personal y comenzar un proceso de transformación. Por eso, esta ceremonia no solo marca una nueva fase del tratamiento, sino también la fuerza y determinación de cada una.
Por su parte, el Director Regional de SENDA, Jorge Cannobbio Santos destacó “Fuimos testigos de un importante avance en la vida de estas mujeres que, con esfuerzo, valentía y compromiso, han decidido construir un nuevo camino. Cada cambio de fase representa una oportunidad concreta de recuperación, de reencontrarse con sus proyectos de vida y fortalecer sus vínculos con sus familias y comunidades. Desde SENDA reafirmamos nuestro compromiso de seguir acompañando estos procesos, porque creemos en las personas, en sus capacidades y en que siempre es posible generar nuevas oportunidades para una mejor calidad de vida.»
Avance en su proceso
Actualmente en el Centro “En busca de un nuevo camino”, existen 12 personas que están avanzando en su proceso terapéutico.
Sobre la importante del cambio de fase, la encargada del Centro “En busca de un nuevo camino”, la profesional Javiera Tagle Checura, expresó que “hoy nos reúne un momento significativo dentro de este proceso terapéutico: el reconocimiento de avances, esfuerzos y cambios que muchas de ustedes han construido día a día, muchas veces en silencio, enfrentando dificultades, emociones y desafíos personales profundos”.
La profesional agregó que “el cambio de fase no representa solamente avanzar dentro de un programa; representa también el reflejo de un trabajo interno, de decisiones conscientes y de la capacidad de volver a levantarse aún cuando el camino ha sido complejo. Cada paso dado tiene valor, porque detrás de él existe valentía, compromiso y la disposición de mirarse a sí mismas con honestidad.
Añadió que “sabemos que los procesos de rehabilitación no son lineales ni fáciles. Requieren constancia, voluntad y también aprender a creer nuevamente en las propias capacidades. Por eso, hoy queremos reconocer el esfuerzo de cada una de ustedes, porque avanzar en el tratamiento significa abrir una nueva posibilidad de vida, fortaleciendo herramientas para construir un futuro distinto para ustedes y sus familias”, dijo Javiera Tagle Checura.



