Hospital Juan Noé impulsa huerto de plantas medicinales para acompañar a pacientes y sus familias

Desde tiempos inmemoriales, las hierbas medicinales han sido utilizadas por distintas culturas para aliviar dolencias y contribuir al cuidado de la salud. Ese conocimiento hoy encuentra un espacio de preservación y aprendizaje en el Huerto Colibrí, iniciativa desarrollada en la unidad de cuidados paliativos del Hospital Regional de Arica Dr. Juan Noé, donde funcionarias, funcionarios, estudiantes de la Universidad de Tarapacá (UTA), voluntariado y facilitador intercultural trabajan de manera colaborativa para rescatar la medicina popular y ofrecer un entorno de bienestar a pacientes y sus familias.
En este contexto, desde fines de julio, en la sala de espera de la unidad de cuidados paliativos se ofrece a los pacientes que así lo desean agua de infusión preparada con hierbas cultivadas en el Huerto Colibrí.
Esta iniciativa se realiza bajo la supervisión del equipo de salud, que evalúa previamente la condición clínica de cada persona, con el objetivo de brindar un espacio de bienestar y acompañamiento, poniendo en valor los conocimientos asociados al uso tradicional de las plantas medicinales.
Por su parte, Gilda Barraza, auxiliar de la unidad de cuidados paliativos que prepara las infusiones, destacó que el huerto se ha convertido también en una herramienta terapéutica para los usuarios. «Los pacientes disfrutan este espacio, muchos participan en el cuidado de las plantas y encuentran aquí un momento de calma. Las infusiones que se entregan siempre se utilizan bajo supervisión del equipo de salud, considerando la condición clínica de cada persona», afirmó.
Por otro lado, Carmen Carrasco, directora del voluntariado “Damasco” valoró la iniciativa. “Contar con este huerto y poder ofrecer una agüita de hierbas preparada con cariño es una iniciativa maravillosa. Como voluntariado, nuestro compromiso es acompañar a los pacientes y sus familias, apoyándolos con alimentos, medicamentos y compañía, tanto en sus domicilios como durante sus hospitalizaciones”, expresó.
La iniciativa combina el cultivo orgánico de especies medicinales con la creación de un espacio terapéutico donde la naturaleza se transforma en un apoyo emocional para quienes enfrentan enfermedades complejas. Pacientes y familiares recorren el huerto, observan las plantas y encuentran un lugar de tranquilidad y contemplación.
Patricia Cuevas, estudiante de quinto año de agronomía de la Universidad de Tarapacá, explicó que junto a sus compañeras Melanie Vilca, Josefa Figueroa y otros alumnos, apoyan el cultivo de plantas medicinales y ornamentales. «Además de sembrar y cuidar las plantas, acompañamos a las personas que visitan el huerto. Conversamos con ellas y les mostramos cómo la naturaleza siempre se renueva y sigue creciendo pese a las adversidades. Ese mensaje también entrega esperanza a quienes atraviesan un proceso de enfermedad», dijo.
Entre las especies cultivadas se encuentran manzanilla, menta, hierbabuena, romero, sábila (Aloe vera) y kalanchoe, todas producidas mediante técnicas de cultivo orgánico utilizando compost elaborado por los propios estudiantes. El proceso comienza en un invernadero, donde las semillas se desarrollan protegidas de las plagas antes de ser trasladadas al exterior.
Cuevas destacó especialmente el rescate de la manzanilla y la menta, plantas que tradicionalmente han sido utilizadas para aliviar molestias digestivas y favorecer la relajación. «Nuestro objetivo es recuperar estos conocimientos y demostrar que la naturaleza también puede contribuir al bienestar de las personas, siempre como complemento dentro de un cuidado responsable», indicó.
El facilitador intercultural de la unidad de cuidados paliativos del hospital, Martín Alave, explicó que el proyecto también busca fortalecer los conocimientos ancestrales de la cultura Aymara sobre el uso de las plantas medicinales. «Este trabajo representa un paso importante para rescatar prácticas tradicionales que forman parte de nuestra identidad cultural. Gracias al apoyo del hospital hoy el proyecto avanza con mayor fuerza y esperamos seguir incorporando a personas conocedoras de la medicina tradicional para orientar el uso adecuado de estas hierbas», expresó.



