Planificación en calles y carreteras regionales

El actual escenario de las calles y carreteras de Arica y Parinacota es un tema que debemos hacernos cargo, considerando que esta comuna tiene un denso parque automotriz y es una región que requiere fortalecer su conectividad interna y externa.
Respecto a la ciudad de Arica, en los últimos meses hemos visto un deterioro del pavimento en arterias como San Ignacio de Loyola, Las Dunas y tantas otras, donde los conocidos eventos se multiplican. A lo anterior, también se debe abordar el estado de los puentes urbanos, especialmente del que está en Pedro Aguirre Cerda debido al informe que aconseja demolerlo y levantar otro.
También se deben proyectar y consolidar rutas alternativas, por ejemplo, en la entrada de Azapa existen calles como Sofía o Los Cisnes las que podrían aliviar el tráfico significativamente, sobre todo en época escolar, pero esto requiere evolucionar de la tierra al asfalto. A esto se deben sumar la implementación de ciclovías y una mejor oferta de transporte público en toda Arica.
Un punto muy importante y que impacta seriamente a la cadena logística y desarrollo regional es la fragilidad que tiene la 5 Norte, único camino que nos conecta con el resto del país, prueba de esto fue lo vivido durante meses en la cuesta de la Cultura Chinchorro, en la bajada hacia Cuya, lo que requerirá una mantención preventiva periódica y, por sobre todo, concretar la ruta alternativa que se propuso durante la emergencia, pero que pareciera ya se olvidó.
La ruta A-135 asoma como otra alternativa para el tránsito que va hacia el interior, conectando con la comuna General Lagos, que descomprimiría los camiones de la 11-Ch y apoyaría el corredor bioceánico (donde el ferrocarril tiene mucho que decir).
Por lo antes dicho, asoma como clave un trabajo a largo plazo que garantice una conectividad según los nuevos desafíos, porque construir Arica y Parinacota es obra de todos.
Juan Vásquez Manlla
Presidente CChC Arica



