Exitoso balance del IV Festival de Herbolaria en Arica: Impulsan el rescate y resguardo de las hierbas medicinales andinas
El encuentro, realizado en el Poblado Artesanal de Arica, reunió a cultores locales, regionales e internacionales para relevar el uso consciente de la botánica andina y la importancia de proteger las especies nativas que crecen en los valles y la precordillera.

Con un positivo balance de asistencia y profundas reflexiones sobre la preservación de los saberes locales culminó el IV Festival de Herbolaria y Medicina Ancestral Andina, evento desarrollado en el Poblado Artesanal de Arica.
La iniciativa congregó a una amplia red de actores de la salud, la cultura y la botánica, orientados a visibilizar la vigencia de la medicina de los pueblos originarios y promover un «cambio de chip» en la comunidad para retornar al cuidado natural.
El hito central de la jornada estuvo puesto en las propiedades únicas y los principios activos concentrados de las hierbas medicinales de la Región de Arica y Parinacota, las cuales crecen en el altiplano, la precordillera y en valles como Azapa, Lluta y Camarones.
El valor terapéutico y el cuidado del origen
Delia Márquez, integrante del comité organizador, destacó el valor de rescatar la medicina heredada de los ancestros aimaras para tratar dolencias cutáneas, respiratorias, migrañas y estrés.
“Nuestro mensaje es que intenten con nuestra medicina ancestral, porque es la más natural. Rescatamos aquella que proviene de nuestros abuelos, quienes se curaban con las plantas que crecen en la precordillera y que acaparan principios activos muy concentrados, al igual que en los valles de la región”, enfatizó Márquez.
Asimismo, se abordó el creciente interés internacional y científico —incluso con recientes observaciones de especialistas de la NASA sobre la vegetación de altura— por conocer la riqueza botánica andina. Ante este escenario, expositoras como la emprendedora de Socoroma, Adelaida Marca, valoraron el aporte de la medicina tradicional (clave durante períodos críticos de salud pública como la pandemia), pero hicieron un llamado a la protección responsable del entorno.
“Es como trasladar el campo a la ciudad. En Socoroma de por vida hemos recurrido a la botica del pueblo con nuestras hierbas. Sin embargo, existe el temor de que comercialicen o exterminen estas especies. Nosotros las cuidamos: al extraer una hierba no se saca de raíz, sino que se corta y se cosecha para que se mantenga en el tiempo. Son un tesoro y un aporte a la humanidad”, sostuvo Marca.
Un modelo de salud complementario y visión comunitaria
Por su parte, Bernardita Araya, también parte de la comisión organizadora, hizo hincapié en que el uso de las plantas medicinales no debe responder a una simple moda superficial, sino a un reconexión con la raíz y la cosmovisión indígena, donde la naturaleza es parte del ser humano.
“Para el mundo indígena, las hierbas y la naturaleza son parte de nuestra familia. No todo es científico u hospitales, este es otro sistema de salud basado en la complementariedad, la reciprocidad y el ayni. No podemos perder nuestras raíces, comidas ni hábitos comunitarios”, señaló Araya.
Próximos pasos e informe a las autoridades
Como resultado del trabajo acumulado durante estos cuatro años de encuentros, la organización anunció que sistematizará un informe final que dará cuenta del valor de la naturaleza, el medio ambiente y la herbolaria regional. Este documento será presentado a las autoridades y entidades regionales para promover políticas de resguardo e integración de estos saberes.
Finalmente, las organizadoras instaron a la academia a involucrarse activamente en la investigación y protección de este patrimonio, expresando sus expectativas ante la gestión de la rectora de la Universidad de Tarapacá (UTA), Dra. Jennifer Peralta, para liderar iniciativas de articulación entre la ciencia y la sabiduría ancestral .



