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María Luisa Barrios celebra sus 100 años rodeada de cuatro generaciones

María Luisa Barrios Merino llegó a los 100 años rodeada de su familia, amigos y seres queridos. Arquitecta, ingeniera agrícola, exalcaldesa de Arica y funcionaria municipal durante décadas, “Malú” celebró un siglo de vida manteniendo intactos el optimismo, la lucidez y el cariño por la ciudad que convirtió en su hogar.

“El amor es grande, el amor es importante”. Con esas palabras, María Luisa Barrios Merino, conocida cariñosamente como Malú, resumió parte de la filosofía que la ha acompañado durante una vida que este fin de semana alcanzó un hito excepcional: 100 años.

La celebración reunió a hijos, nietos, bisnietos, familiares y amigos, quienes acompañaron a una mujer cuya historia personal también está estrechamente vinculada con la historia de Arica.

Nacida en Francia en 1926, mientras su padre se encontraba en ese país por motivos profesionales, Malú llegó posteriormente a Chile y se formó como arquitecta en la Universidad de Chile. En 1952 arribó a Arica y desde entonces hizo de esta ciudad su hogar.

Su interés por aprender continuó después de una extensa carrera profesional. Volvió a las aulas, se tituló como técnico de nivel superior agrícola y posteriormente continuó sus estudios hasta obtener, a los 90 años, el título de ingeniera agrícola en la Universidad de Tarapacá.

“Me gusta estudiar, me gusta trabajar, me gusta ir para allá, para acá. Me gusta ayudar”, contó durante la celebración.

Consultada sobre cuál podría ser el secreto para alcanzar un siglo de vida conservando su vitalidad, Malú puso el acento en una característica que su familia reconoce inmediatamente en ella: el optimismo.

“Yo creo que lo más importante es encontrar, en todas las cosas que uno tiene, que uno ve y que uno sabe, las cosas buenas. Hay que ser positiva en todo. Eso ayuda mucho en el hacer, en el decir y en el sentir”, señaló.

Y cuando le preguntaron cómo hacía para mantenerse tan lúcida a los 100 años, respondió espontáneamente y con humor: “No sé cómo lo haré, porque soy así nomás, pues. Debe ser porque tomo un poco de whisky”, provocando las risas de quienes la acompañaban.

Una familia que sigue creciendo

Malú es madre de cuatro hijos, abuela de diez nietos y bisabuela de seis bisnietos, mientras la familia espera la llegada de un nuevo integrante.

Su hijo, Rodolfo Barbosa Barrios, destacó que detrás de los innumerables hitos profesionales existe, ante todo, una mujer profundamente dedicada a su familia.

“Para nosotros, sus hijos, ella es un ser de luz, de ejemplo, de empeño, de coraje y de perseverancia”, expresó.

Agregó que su madre “nos ha enseñado, nos ha inspirado y ha sido tremendamente generosa. Y no solo con nosotros, con sus hijos y su familia, sino también con muchas personas”.

“Malú de Arica, Malú del mundo”

El alcalde de Arica, Orlando Vargas Pizarro, llegó hasta la celebración para compartir con Malú y su familia, destacando su trayectoria y el vínculo que mantiene con ella como vecino y amigo.

“Hoy venía como el vecino cercano, el amigo de la familia, a celebrar cien años con Malú”, señaló el jefe comunal, quien recordó su extensa trayectoria municipal y su permanente participación en la comunidad.

La jornada también tuvo un especial momento musical con la participación del Orfeón Municipal, que interpretó el Himno de Arica y acompañó a la familia en el tradicional cumpleaños feliz.

“Malú de Arica, Malú del mundo”, resumió el alcalde durante el encuentro.

Rodolfo Barbosa Barrios agradeció el gesto y la presencia de quienes llegaron a compartir este momento con su madre, destacando especialmente el cariño que Arica le ha entregado a lo largo de su vida.

Cien años y una misma forma de mirar la vida

Al momento de dirigirse a quienes llegaron a acompañarla, Malú no habló de cargos, títulos profesionales ni reconocimientos. Habló de algo mucho más sencillo: amor.

“No les puedo decir a cada uno lo que siento, pero sepan ustedes que en mi corazón hay mucho amor para ustedes, para todos”, expresó emocionada.

Y antes de terminar, dejó un mensaje que sintetiza buena parte de estos cien años:

“Sentir amor, porque todo tiene algo bueno. Por muy especial que sea, aunque no parezca bueno, siempre hay algo bueno. Sentir lo bueno en todo, ver lo bueno en todo. Yo pienso que se puede”.

Así, rodeada por varias generaciones de su familia y por quienes han compartido distintos capítulos de su historia, María Luisa “Malú” Barrios Merino celebró un siglo de vida en la ciudad que escogió para vivir desde 1952.

Cien años de familia, servicio público, estudios, trabajo y una convicción que permanece intacta: mirar siempre el lado bueno de la vida.

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